Ayer, el monumento al Cid Campeador, en el barrio de Caballito, fue intervenido por activistas de Greenpeace, quienes denunciaron los altos niveles de contaminación del aire en este barrio y en la Ciudad. Mirá el Mapa de la contaminación, barrio por barrio y accedé a los informes sobre estos niveles de contaminación en la Ciudad.

Con su habitual estilo que busca generar impacto mediático y desafiar alguna que otra ley para llamar la atención de los medios de comunicación y las autoridades, Greenpeace intervino ayer el monumento al Cid Campeador, al cual le puso una máscara de oxígeno y un cartel verde con la consigna “En Buenos Aires, pulmones negros”.

La elección del monumento no fue casual, se escogió el centro geográfico de la Ciudad. Tampoco el momento, coincidió con la publicación de dos informes que denuncian los altos niveles de dióxido de nitrógeno y otros gases contaminantes a los que estamos expuestos a diario. El tercer elemento que se dio al público fue el mapa interactivo de barrios -que aquí podés navegar- y muestra de forma didáctica las variaciones de nivel de acuerdo a los barrios y zonas de la Ciudad.

Para acceder al informe con el monitoreo de la calidad del aire de la ciudad de Buenos Aires hacé clic acá

Entre los barrios más contaminados se encuentran: Caballito, Barracas, Recoleta, Balvanera, Parque Chacabuco, Villa Crespo, San Cristóbal, Belgrano, Villa Lugano, Flores, Villa Devoto y Retiro

Según Laura Vidal, coordinadora de la campaña, “12 barrios están expuestos a tóxicos dañinos para la salud, entre los más contaminados, Caballito. Es por eso que decidimos llegar hoy al centro geográfico de la ciudad para exigir aire limpio ya. Los vecinos están respirando contaminantes, producto en su mayoría de las emisiones de los colectivos. Necesitamos que el gobierno asuma el compromiso de trabajar en una transición rápida hacia un transporte público a base de energías limpias”.

El dióxido de nitrógeno -NO2- está asociado a la mortalidad prematura de cuatro millones y medio de personas anualmente en el mundo. Respirar este tóxico podría provocar enfermedades respiratorias como asma, bronquitis, neumonía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cáncer, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares (ACV). Acá podés acceder al reporte de Ciencia Ciudadana sobre este gas en la Ciudad.

 

Fuente: Greenpeace