Lo estableció el Ministerio de Educación. No lo podrán utilizar docentes ni instituciones.

«Con el fin de facilitar la forma en que los chicos aprenden y adquieren el lenguaje, los docentes deberán desarrollar las actividades de enseñanza y realizar las comunicaciones institucionales de conformidad con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza», explica el comunicado de prensa en el cual se da a conocer que el gobierno porteño prohibió utilizar el lenguaje inclusivo en el ámbito escolar.

Amparándose en las academias de letras y las experiencias en otros países como Francia y Uruguay, la norma se «aplica únicamente a los contenidos que dictan los docentes en clase, al material que se le entrega a los estudiantes y a documentos oficiales de los establecimientos educativos.»

Otra justificación viene de parte de los resultados obtenidos en las evaluaciones: «la semana pasada, la Ciudad presentó los resultados de las evaluaciones FEPBA (Finalización de Estudios Primarios de la Ciudad de Buenos Aires) y TESBA (Tercer año de Estudios Secundarios de la Ciudad de Buenos Aires) que ponen en evidencia la realidad educativa de los alumnos. Lo más afectado fue la comprensión lectora en lo que se obtuvo un resultado promedio que demuestra un retroceso de casi 4 años.,» detalla el comunicado.