Mauricio Macri anunció que la Ciudad finalmente se hará cargo del servicio, aunque resaltó que esa decisión se tomó sólo con el convencimiento de que si no lo hace “va a ser peor para la gente”. “No nos queda otra frente al autoritarismo” argumentó. Anunció que enviará a la Legislatura un proyecto de ley del que no dio detalles.

En un mensaje plagado de críticas contra la Nación, el jefe de Gobierno aseguró que el subte “funciona mal, cada vez peor, producto de una mala política”. Aseguró, además, que los resultados de la auditoría que encargó su gestión para conocer el estado del servicio confirmó el diagnóstico que ellos tenían al respecto, por lo que advirtió –en más de un ocasión– que se trabajará para “revertir la tendencia a la decadencia.

“No quiero despertar falsas expectativas”, alertó el gobernante. El proceso, dijo, “va a ser lento”, pero se va a actuar con firmeza con la empresa que ostenta la concesión y con los gremios.

Macri informó que “en los próximos días” enviará un proyecto a la Legislatura para formalizar el traspaso, que se concretará el 1º de enero. Al respecto, apuntó que su partido no goza de la mayoría para aprobarlo por sí solo, por lo que pidió la colaboración de otras fuerzas. “Esperemos que los demás entiendan la gravedad de lo que esto implica”, dijo.

Advirtió, no obstante, que la aceptación de la responsabilidad no implica “resignar reclamos”. Recordó que el Gobierno adeuda 10.000 millones de pesos para el subte, que la Ciudad continuará pidiendo.

Críticas a la Nación

Al justificar la decisión, Macri hizo un breve raconto de las negociaciones que mantuvieron la Ciudad y la Nación, y dijo que desde su gestión tuvieron una “actitud positiva”. “Lamentablemente, a poco de comenzar nos dimos cuenta de que no había buena fe, lo que había era un espíritu de castigar a quienes habían votado una propuesta diferente”.

Mauricio Macri acusó al Gobierno de haber “impulsado” el paro de 10 días que sufrió el servicio y de no haber hecho autocrítica alguna tras el accidente de un tren del ferrocarril Sarmiento que dejó más de 50 muertos.

“El gobierno nacional no tiene ningún interés en negociar, les interesa más hacer política que ocuparse de la calidad de vida de los que viajan”, afirmó. “Está claro que no tienen problemas en poner de carne de cañón a esa gente”, agregó.

 

Fuente: Infobae, Télam