El desalojo del barrio Papa Francisco en Villa Lugano expuso nuevamente la crisis habitacional de la Ciudad, que hace 70 años tiene la misma cantidad de habitantes pero donde las viviendas vacías se multiplicaron por 10 en las dos últimas décadas, llegando a casi 300.000.
“La Ciudad tiene la misma población que en 1947, pero diez veces más de viviendas vacías que hace 20 años”, titula un informe de Télam que intenta explicar por qué la Ciudad de Buenos Aires no resuelve el problema de viviendas para sus habitantes. La fuente es un  estudio publicado en mayo pasado el Observatorio Urbano Local – Buenos Aires Metropolitana (OUL-BAM), que depende de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Aquí reproducimos la síntesis completa publicada en la agencia de noticias.

La población porteña alcanza los 2.891.000 habitantes según el censo 2010, 90.000 residentes menos que los 2.981.000 habitantes de 1947. Y este fenómeno se explica por el remplazo, en las últimas tres décadas, de “la población originaria de niveles altos y medio altos que deciden residir en urbanizaciones cerradas del suburbio y la periferia” de la zona norte del conurbano “por población de estratos sociales de menores recursos atraída por la oferta de empleos y proximidad a servicios sociales”.

“La actividad residencial viene siendo reemplazada por actividades terciarias (servicios, comercio, etc.), fenómeno típico de los centros de las grandes ciudades”, asegura Artemio Abba, coordinador general del Observatorio.

En la década del 90, la Capital tocó un piso de menos de 2.800.000 en el censo de 2000, pero ganó más de 110.000 pobladores en lo que va del siglo, la mitad domiciliados en villas, según un informe del Consejo Económico y Social de la ciudad que consigna que las zonas que más crecieron son la sur y Retiro, donde se alza la Villa 31.

Mientras el número de residentes en Capital se mantiene, las villas crecen y también aumenta la cantidad de viviendas, pero una de cada cinco está vacía.

En 1991 había poco más de 31.000 viviendas vacías en la ciudad, en 2001 alcanzaban casi las 123.000 y en 2010 superaban las 288.000, “el 20,2% del parque habitacional de la Ciudad”, puntualiza el Consejo porteño que reúne partidos, universidades, ONG de defensa del consumidor, sindicatos, empresarios, banqueros, la Iglesia, la AMIA, el Centro Islámico, abogados y economistas.

Esta paradoja es atribuible a que en las últimas décadas en Buenos Aires la construcción no estuvo motorizada por políticas públicas orientadas a resolver la crisis habitacional, sino que se convirtió en una alternativa de ahorro e inversión, cuando no de especulación, impulsada por el mercado, afirma el informe.

El trabajo del OUL-BAM sostiene que “la ciudad debe recuperar la urbanidad escamoteada por el modelo de torres country+shopping, patrón adoptado con el vano intento de competir con la periferia con sus mismas armas”.