Mientras se organizaron diversas instalaciones y actividades con uno de los temas que es bandera de esta gestión en la Ciudad en el Día Mundial del Reciclaje, desde el sitio web “Canal Abierto” denunciaron una modificación en la legislación vigente que promueva la incineración, método contaminante, y además puede implicar la pérdida de puestos de trabajo.

Con motivo del Día Mundial del Reciclaje se instaló un laberinto formado por 15.000 botellas de PET (plástico) en la Plaza Vaticano. La instalación busca concientizar a los vecinos acerca de la importancia de separar los residuos en forma correcta, y así colaborar en la protección del medio ambiente. El laberinto se encuentra en la plaza seca junto al Teatro Colón y los vecinos podrán visitarlo y recorrerlo hasta el 26 de mayo desde las 10 a 22 hs. Por la noche, estará totalmente iluminado. Al ingresar al laberinto, se experimenta un extenso camino rodeado de plásticos, que al observarlos se podrá tomar conciencia sobre la problemática de su uso excesivo y acumulación.

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En paralelo, destacamos la nota publicada por Canal Abierto que pone de manifiesto los cambios en la normativa de procesamiento de los residuos, favoreciendo la incineración  que, en palabras de uno de los integrantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP): “genera un impacto ambiental directo (…) y un impacto social directo al desincentivar las políticas de reciclado”. Reproducimos la nota completa.

 

La Ciudad celebra el Día Mundial del Reciclaje pero vota la incineración
Rodríguez Larreta y su ministro de Ambiente y Espacio Público hacen gala de las políticas “verdes” y de reutilización de residuos en la Ciudad. En paralelo, Cambiemos modifica la legislación para promover la incineración contaminante y los negociados privados, y pone en riesgo 12 mil puestos de trabajo
17 mayo, 2018

publicado en: http://canalabierto.com.ar/2018/05/17/ciudad-celebra-el-dia-mundial-del-reciclaje-pero-vota-la-incineracion/

Este 17 de mayo, Día Mundial del Reciclado, el diario Clarín incluyó una nota de opinión del ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, Eduardo Macchiavelli. Bajo el título “Reciclado y economía circular, para el cuidado del medio ambiente”, el funcionario macrista aprovecha el espacio mediático para reivindicar las supuestas políticas de promoción del reciclado y reutilización de residuos en el distrito.

“La mayor parte de las cosas que compramos, usamos y tiramos pueden transformarse y reutilizarse: papeles y cartón, plásticos, vidrios, metales”, señala Macchiavelli, y agrega: “si están secos y limpios, son insumos de valor que pueden volver a la actividad económica”.
Más allá del edificante discurso pro medioambiental del ministro, quien sigue la labor parlamentaria en la Ciudad podría tranquilamente tildarlo, cuando menos, de hipócrita. Es que hace poco mas de 15 días la Legislatura – con el voto de la bancada oficialista y adherentes–aprobó la modificación de la Ley de Basura Cero y abrió la puerta para la incineración de residuos, echando por tierra cualquier perspectiva en cuanto a políticas de reciclaje.

Macchiavelli podría argüir una repentina concientización fruto de la conmemoración del Día Mundial del Reciclado. Pero no. Cinco días atrás salió a la luz la eliminación, tras la aprobación de la Ley, de un artículo que en el sitio web del Ministerio de Ambiente y Espacio Público promocionaba la Ciudad Verde y rechazaba la incineración de basura. Según el informe, la quema de residuos que ahora promueve Larreta “emite miles de sustancias tóxicas y cancerígenas”.

“Separar en origen, reciclar y minimizar lo que se descarta debería ser parte de nuestra cultura”, afirma con bastante tino Macchiavelli. Luego, para sorpresa de las múltiples organizaciones sociales y ambientales que enfrentaron el proyecto oficial de incineración, añade: “por supuesto que esta decisión personal (la de separar en origen los residuos) tiene que ser acompañada por políticas públicas que la hagan posible”.

Voces críticas

Numerosas organizaciones y personalidades se pronunciaron en contra de la modificación de la Ley que permite la incineración. Entre ellas se destaca la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que agrupa a miles de cartoneros y cartoneras. Días atrás en diálogo con Canal Abierto, Juan Grabois, uno de sus referentes, explicaba: “Esto genera un impacto ambiental directo. No soy un experto, pero son muchos los especialistas que indican que la incineración envía a la atmósfera dioxinas cancerígenas. A su vez, genera un impacto social directo al desincentivar las políticas de reciclado. Además tiene consecuencias en el plano cultural ya que profundiza lo que el Papa Francisco llama la “cultura del descarte”, como si la materia desapareciera sino que se transforma. Pero es mentira que con la incineración se convierte en energía”.

“Quemar basura mata, quemar basura enferma, quemar basura contamina el aire, quemar basura es un negocio, quemar basura pone en riesgo fuentes de trabajo”, criticó durante la sesión la legisladora por el Frente de Izquierda (FIT), Myriam Bregman.

En la misma línea se pronunció el bloque Evolución que conduce Martín Lousteau. Uno de sus legisladores, Inés Gorbea señaló durante el debate: “no vamos a acompañar el proyecto de modificación. Lo que hay que hacer es masificar y fortalecer la recolección diferenciada y dotar de equipamiento e instalaciones a las cooperativas de recicladores”.

“Estas plantas de incineración que hoy quieren imponerse a través del proyecto presentado por el oficialismo, son generación de negocios y lucro a favor de grupos empresarios a costa de la salud y la vida de todo el pueblo trabajador”, publicó en redes sociales Marta Martínez, legisladora porteña de Autodeterminación y Libertad (AyL), el partido que encabeza Luis Zamora.

Incluso la Cámara de la Industria de Reciclados Plásticos se alineó con los cartoneros y señaló: “la promoción de la combustión de residuos sólidos promueve la extracción de recursos renovables y no renovables, generando un mayor consumo energético”.