Es un proyecto anunciado para hacer más extensa y segura la red en detrimento del tránsito vehicular.

Según anunciaron desde el gobierno de la Ciudad, la avenida Del Libertador se transformará en «la primera calle compartida de la Ciudad de Buenos Aires». Las obras reducirán el espacio del tránsito vehicular para darle lugar a ciclovías de una sola mano protegidas por una pasarela peatonal: «Esta intervención contará con 11 kilómetros de extensión, y será el primer corredor metropolitano ciclista uniendo Retiro con Vicente López», detallan.

El nuevo corredor de av. Del Libertador se realizará en tres etapas, que se extenderán durante 11 meses. La primera será el tramo comprendido entre av. General Paz y Juramento (3 meses de obra), que comenzará el martes 14 de diciembre. La segunda hasta av. Sarmiento (3 meses de obra) y la tercera hasta San Martín (5 meses de obra) comenzarán en abril de 2022.

Según el gobierno porteño, estos serán los beneficios para cada usuario:

Ciclistas, fin de las ciclovías de doble mano. En el diseño actual coexiste la bicisenda (carriles sobre vereda) y ciclovía (carriles sobre calzada), mientras que en el proyecto futuro pasarán a ser carriles exclusivos sólo sobre calzada y con un sentido de circulación por cada lado de la avenida. Es decir, existirán carriles para ciclistas de mano única que descongestionarán el uso del carril para bicis y ordenarán la convivencia con peatones.

El nuevo proyecto contempla la integración de los tramos de las trazas que hoy están interrumpidos. Además permitirá la conexión con el sur de la Ciudad a partir de la ciclovía de Paseo del Bajo y la intermodalidad en la estación de FC de Retiro. También se incorporará infraestructura en el tramo que une con Vicente López.

Peatones. Contarán con más espacio para caminar. Actualmente quienes circulan por la traza a pie están en conflicto permanente con los ciclistas que ocupan parte de la vereda al circular por el carril para bicis. En algunos tramos el trayecto es confuso mientras que en otros no queda espacio para la convivencia. El proyecto implica, además, la mejora de los cruces de la avenida.

Usuarios y conductores de transporte público se reacomodarán en más de 60 plataformas a lo largo de la traza. Esto no sólo mejorará la experiencia del chofer de colectivo que cuenta con un arrime más sencillo y un trayecto más ordenado, sino que beneficia a los pasajeros con mayor accesibilidad y menores tiempos de viaje.

Conductores. A priori son los que resignan carriles para el proyecto. Pero desde el gobierno anuncian que «para garantizar que los conductores de vehículos mejoren sus tiempos de viaje se está incorporando tecnología de última generación a la avenida. El Sistema Adaptativo de Tránsito permite prever eventos especiales y hacer cambios en los ciclos semafóricos en tiempo real. De esta manera se optimizan los tiempos de espera en los diferentes momentos del día teniendo en cuenta los vehículos que circulan por la calzada a través de la instalación de magnetómetros para el sensado de vehículos.»