En una jornada convocada por vecinos y vecinas, se volvieron a pintar, ratificando la memoria del barrio.

Con la presencia de la Murga la Redoblona, acompañados por agrupaciones de derechos humanos y organismos de diferentes sectores que adhirieron a la propuesta, el sábado se llevó a cabo la jornada Almagro es un Pañuelo, en la cual, vecinos y vecinas de todas las edades se reunieron para repintar los pañuelos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la Plaza Almagro.

En un fin de semana marcado por la partida del Indio Solari, a horas de la manifestación espontánea del viernes por la noche en Plaza de Mayo, se resolvió sostener la convocatoria, que tuvo música, baile, arte, teatro y actividades para todas las edades.

Compartimos el texto completo del documento que se leyó: Documento de nuestra asamblea para esta jornada de memoria 🔥

Organizaciones, asambleas y vecines estamos realizando esta masiva jornada en defensa de la memoria en Plaza Almagro.

Hoy, sábado 6 de junio de 2026 estamos en nuestra Plaza Almagro desarrollando esta jornada político-cultural “Almagro es un pañuelo”, una convocatoria abierta impulsada por la Asamblea de Plaza Almagro junto a organizaciones, colectivos artísticos, organismos de derechos humanos, asambleas y vecines del barrio para denunciar el accionar represivo del Gobierno de la Ciudad y volver a pintar colectivamente los pañuelos borrados de la plaza.

La jornada surge luego de semanas de hostigamiento por parte del Gobierno de la Ciudad hacia las actividades comunitarias y de organización barrial impulsadas por la Asamblea de Plaza Almagro. Además de la política de crueldad desplegada por este gobierno en toda la ciudad, especialmente en los barrios populares.

El pasado 16 de mayo, tras haber borrado los pañuelos pintados en la previa del 24 de marzo, el Gobierno porteño desplegó un operativo policial en la plaza para impedir que fueran re-pintados. Más de 20 policías ingresaron con motos y cuatriciclos al espacio público, desplegando además patrulleros en las esquinas de la plaza y amenazando con detener a quienes se atrevieran a pintar un pañuelo.

Durante las últimas semanas también registramos situaciones de vigilancia y amedrentamiento sobre distintas actividades organizadas por la Asamblea de Plaza Almagro, incluyendo la presencia policial durante los espacios asamblearios y los obstáculos para la realización de iniciativas comunitarias como la olla popular que comparte comida con más de 120 personas los domingos al mediodía en el Parque de la Estación.

Parece algo pequeño, pero no lo es. Hay una decisión política detrás, hay un recrudecimiento de la política represiva por parte del gobierno nacional, no dejemos de olvidar a Eneas Gallo y Milton Tolomeo presos por manifestarse contra la reforma laboral.

El gobierno de la ciudad, se suma a esta ofensiva represiva, criminalizando la protesta, persiguiendo migrantes, atentando contra el derecho al trabajo de los manteros y vendedores ambulantes, haciendo shows represivos en los barrios populares y en los accesos a la ciudad.

Una ciudad cada vez más expulsiva, más gentrificada, más racista, más clasista y más represiva. Quieren instalar el slogan «La ciudad más linda del mundo» a la par de su política neo fascista. Si está ciudad es hermosa, es gracias la cultura que quieren privatizar, gracias su gente que no deja de pelearla frente a la adversidad, gracias al pueblo unido que supo construir lazos y memoria para gritar juntos nunca más y exigir juicio y castigo.

Desde la Asamblea de Plaza Almagro denunciamos que estas situaciones forman parte de una política sistemática de disciplinamiento sobre la organización popular y las formas de habitar el espacio público. Nos borran los símbolos porque les molesta una historia de lucha, de resistencia y de construcción colectiva. Frente a las amenazas y el intento de disciplinamiento, respondemos con más organización, más presencia en las calles y más memoria colectiva.

Esta jornada “Almagro es un pañuelo” se propone recuperar y multiplicar colectivamente los pañuelos borrados de la plaza, defender la memoria como una construcción viva en el territorio y construir una respuesta comunitaria y masiva frente al amedrentamiento del Gobierno de la Ciudad.

La defensa de la memoria del pasado es la construcción de una memoria del presente. Es recuperar y repensar los objetivos de la lucha de les desaparecides. Es entender que las políticas económicas de destrucción y entrega vienen desde entonces. Es imaginar formas de intervención en el espacio público donde la libertad y la solidaridad sean el eje.

Hoy estamos viendo florecer los pañuelos por toda la plaza, en medio de actividades culturales, con la participación de organizaciones de derechos humanos, políticas, sociales y culturales, y distintas acciones en defensa de la memoria. Organizar esta actividad fue para nuestra asamblea un ejercicio maravilloso de construcción de redes, de fortalecimiento de lazos políticos, sociales, culturales. Encontramos una respuesta que nos llena de energía.

Contra la crueldad y el olvido, nuestro imaginario de lo que si queremos construir para este presente y para este futuro, es el que construimos con esta asamblea de forma colectiva, comunitaria y territorial.

Quisieron disciplinar y amedrentarnos pero se encontraron un barrio organizado.

Hacé clic en este video y en la cuenta de Asamblea Plaza Almagro para revivir las mejores imágenes y crónicas de esta jornada.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Arturo Blas (@arturoblas)