Nación reconoce la quita de recursos para Educación Sexual

Fue ante un pedido de informe del Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad. Se pasó de capacitar a 55 mil docentes a apenas mil en este año junto a una fuerte reducción de presupuesto y personal.

Ante un pedido de informe del ODH, el Ministerio de Educación de la Nación reconoce el desfinanciamiento del Programa de Educación Sexual Integral. Este año la inversión en el Programa fue de 12 millones de pesos menos que en 2015. Las capacitaciones pasaron a cubrir 55.000 docentes en 2015 a 1050 durante 2017.

El Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires presentó un pedido de informe al Ministerio de Educación, en el marco de la Ley Nacional 27.275 de acceso a la Información Pública, sobre la situación actual del Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI).

Ante este requerimiento, el ministerio respondió con los siguientes datos:
El equipo actual del Programa Nacional ESI en el Ministerio cuenta con sólo 17 trabajadores. Es una planta muy reducida teniendo en cuenta que debe implementar los contenidos curriculares en todo el país.

Las capacitaciones presenciales para docentes de todo el país llegaron a 55.000 docentes en 2015 y 1.050 en 2017.
Durante 2015 las capacitaciones se realizaron en 14.000 escuelas de 10 provincias distintas. En 2017 llegaron a 500 escuelas en solo 2 provincias. En relación a los cursos dictados online, la cantidad de docentes fue de 16.914 en 2015 y 4.450 en 2017.

Con respecto a la inversión total de dinero informada por el propio Ministerio de Educación los números son
En 2015: $55.755.738
En 2016: $27.662.623
En 2017: $43.211.136

Si se analiza el presupuesto de manera detallada, se corrobora que parte de dicha inversión fue direccionada para el Plan Nacional de Prevención de embarazo. Este cambio de dirección de fondos demuestra una intencionalidad de volver al paradigma anterior y posicionar el Programa ESI desde una perspectiva biomédica, dedicada sólo a la prevención de embarazos. De esta forma, se dejan de lado los conceptos fundamentales de la ESI, que entiende a la sexualidad desde una integralidad.

En cuanto al material de distribución, no se han vuelto a reimprimir los libros. Se informa que “próximamente” se distribuirán solo 60.000 ejemplares referidos únicamente a la prevención de la violencia de género, como un compartimento estanco y dejando de lado el abordaje integral que se venía dando a la temática.

Por su parte, el Ministerio informó la notable caída en distribución de cartillas por el Correo Argentino para las Jornadas Educar en Igualdad. Los montos aproximados son para 2016 $100.000, y para 2017 $ 46.353.

Desde el ODH expresan una “profunda preocupación por los datos informados desde el Ministerio de Educación de la Nación, ya que la ESI constituye un aporte fundamental a la sociedad, que incluye a la subjetividad como dimensión inseparable en la sexualidad”.

Y agregan que “como el mismo Ministerio informó, la ESI colabora en destejer la violencia de género, en promover la valoración positiva de la diversidad, en prevenir las situaciones de abuso y maltrato a niños y niñas, los embarazos no planificados por los y las jóvenes, y al mismo tiempo, garantizar la posibilidad de seguir estudiando de madres y padres adolescentes”.

Qué dice la ley

La Ley de Educación Sexual Integral sancionada en 2006 establece y garantiza el dictado de la educación sexual integral en todos los establecimientos educativos, en todos sus niveles tanto privados como públicos, laicos y confesionales, a lo largo y ancho del país.

En el Art. 1, la ESI se encarga de definir el concepto de educación sexual integral a los efectos de la misma que “articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”. Se propone estudiar y comprender la sexualidad de manera transversal, teniendo en cuenta que la sexualidad no se limita a la perspectiva biomédica predominante, que sólo se refería a los órganos reproductores. Sino que va más allá e indaga la subjetividad que se ve involucrada las relaciones interpersonales, como los sentimientos, el respeto, las costumbres sociales, culturales, etc.

En ese marco, desde 2006, en un esfuerzo conjunto para lograr el efectivo cumplimiento de la ESI, entre el Ministerio de Educación Nacional y sus pares en las provincias, se elaboraron los contenidos curriculares mínimos, los que fueron difundidos a través de afiches de sensibilización, cuadernos con fundamentación teórica, sugerencias interactivas y las mismas se distribuyeron en todas las jurisdicciones.

A estos materiales gráficos, se sumó material audiovisual, tal como 40 secuencias didácticas para el programa Conectar Igualdad, 12 programas de Canal Encuentro y 14 de Paka Paka y otro material que recogía experiencias de escuelas concretas que abordaron el tema en diferentes provincias. A esto se le sumaron capacitaciones online y presenciales en todo el territorio argentino.

Sin embargo, con el cambio de gestión en diciembre de 2015 se puso fin a la gran mayoría de medidas que iban en búsqueda del efectivo cumplimiento de la ESI, dando lugar a una drástica reducción en su presupuesto. Así lo demuestran los cuadros informativos dados a conocer por el mismo Ministerio de Educación, en la respuesta enviada a este ODH.

Fuente: Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad