Detenida por filmar a la policía

Sucedió el domingo en la esquina de Av. Díaz Vélez y Río de Janeiro. Una ciudadana que vio como esposaban a un menor decidió filmar lo que consideró un abuso de poder y fue detenida. Anoche la liberaron. El derecho a registrar el accionar policial para protegernos del abuso.

Micaela, miembro del colectivo La Garganta Poderosa, fue detenida cuando volvía de realizar las compras y notó que oficiales de la Policía de la Ciudad estaban deteniendo a un menor, al que le colocaron esposas. Esto fue advertido por los oficiales, quienes la increparon, la retuvieron en el lugar y luego la detuvieron en la comisaría Nro 11, por “resistencia a la autoridad”. Fue liberada anoche.

Su caso lleva a reflexionar sobre las herramientas constitucionales que los ciudadanos tienen para defenderse del abuso de poder. En estos tiempos donde casi todos cuentan con un teléfono capaz de sacar fotos y filmar -incluso muchos tienen la posibilidad de compartirlo en el momento a través de las redes sociales- resulta oportuno saber que estos pueden ser una herramienta de control para que los funcionarios públicos ejerzan mejor su trabajo y no abusen del poder que la ciudadanía les otorgó.

Ignacio Levy, coordinador de la organización La Garganta Poderosa, dio más detalles de la situación, poniendo en relieve un tema poco tocado por los medios masivos, el abuso policial a las clases bajas: “junto a un montón de compañeros de los barrios y de organismos de derechos humanos vinimos a la puerta de la comisaría para visibilizar que éste, como otros, no son hechos aislados. Si Mica sacó la cámara es porque desde el 7 de septiembre de 2013, cuando mataron a Kevin en una zona liberada en Zavaleta, nos organizamos en comisiones de vecinos en todas las villas (somos una articulación de 44 villas) para realizar el control popular a las fuerzas de seguridad. Por eso, en comunicación con organismos de derechos humanos como el CELS y con instituciones como la Procuvin, nos manejamos registrando las irregularidades de las fuerzas. Sólo salimos en los medios cuando hay salvajadas como las que sufrieron el año pasado Iván y Ezequiel en la Villa 21. Nosotros convivimos con un nivel de abuso de las fuerzas que es cotidiano. Esto lo demuestra claramente”.

Algunos conceptos de importancia:

No hay obligación constitucional de llevar DNI en la vía pública. Tampoco hay derecho de los funcionarios policiales a demorar a las personas por falta de DNI. Eso es un ejercicio abusivo de la función policial, cuyo deber es respetar y proteger, no perseguir selectivamente a ciertos grupos. La Policía solamente puede detener a las personas en contextos excepcionales y de procedimientos judiciales o delitos en curso (in fraganti).

Existe un derecho constitucional a filmar toda actuación policial. Filmar es un derecho a controlar ciudadanamente el desempeño de un funcionario público. Todo acto policial es un acto público de gobierno, que debe ser transparente y puede ser controlado. Sacar una fotografía y/o filmar son derechos propios de la libertad de expresión que reconocen y protegen la Constitución y los tratados de derechos humanos.

La Policía no puede sacar, tapar y/o censurar los celulares de las personas que graban su actuar. Tampoco puede ordenar que las personas dejen de filmar. Esos funcionarios realizan un acto de censura de un derecho constitucional. La Policía tiene el deber de respetar el derecho a firmarlos sin entorpecer su accionar, sea en un espacio público y/o privado. Los actos de la Policía son públicos siempre sean en espacio público y/o privado. Un abuso policial en un espacio privado vuelve público ese acto inmediatamente por la afectación de terceros (Art. 19 CN) y por provenir de un funcionario público.

 

 El video de la detención

 

Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, recibió a Micaela al ser liberada.